jueves, 3 de agosto de 2017

El reino de los invisibles

La entropía hace imposible la presencia de sus almas,
hoy su reino es invisible, me abraza con su calma
que junto con el viento traen sus caricias y sus mensajes
de ánimo y valentía que en vida yo no les pude expresar.

El viento erosionará lo que iré construyendo,
las partículas viajarán hasta lo más alto de sus palacios,
aún más alto que el de Zapiola y Tamborini
para avisarles que hoy, todo está marchando bien.

Ayer me vieron llorar
Hoy les regalé dióxido de carbono,
mañana seremos todos polvo
por siempre.

/// A (16-10-1926/14/08/2012)

El ácido cítrico que se combina con un tango
reflejan lo dulce y melancólico que sos,
fuiste el rey del televisor de madrugada,
serás el calvo gritón y cascarrabia.

Las esquinas cada día te extrañan más,
el resonar de tus llaves y tus silbidos,
tus diálogos compinches de viejito confite,
de esos que nadie podía escapar sin reír.

De chistes y carcajadas
a desayunos fallidos,
después del esplendor,
fuiste mi primer amigo.

Las hojas de otoño cada vez son menos,
los árboles que ahora son de cemento,
extinguen tu alma que fotosintetizó
hacia todo el barrio las sonrisas
pero no te preocupes, que las copias
impresos abundan en mi alma.

/// D (24-03-1926/22-07-2017)

Mientras el rayo de Sol invadía la habitación
una radio ya sin oyentes sonaba en mi cama compartida
en la habitación superpoblada de sangre dividida,
en esa mañana que, expectante, esperaba tu venida.

Tus pasos que eran la música entre las piezas
hoy son el silencio,
la lluvia que te despide intenta sustituirlos
en los jardines de paz.

Tus flores se desplegaron en el camino,
como despidiéndose de todo ser vivo,
creo que si todos te hubieran conocido,
todo el mundo sería más feliz hoy en día.

Hoy esa luz que desapareció,
la copié dentro de mi alma,
que junto con otra luz
de hace algunos años atrás,
combiné para que iluminen
el resto de mis días.

///

Y así,
la luz y las imágenes
crearon la fotografía de los
mejores abuelos que existieron.

jueves, 2 de marzo de 2017

Águas de Março

I

Percibo un exceso de fuerzas atrayéndome
y balanceándome por rincones desconocidos
mientras intento levantarme sigo cayéndome,
nunca puedo salir de la senda de los vencidos.

No logro anclarme al movimiento,
estoy siempre quieto, a la espera
de un segundo sutilmente violento
que revuelva la sopa en mi cabeza.

Pensamientos inundados de convicción
que me llevan a mundos errantes
y que azotan mi selección natural
para volver a ser un mártir sin sueños.

Sincero, silencioso, precabido e inconstante,
aún insisto, ordeno a mi ejército de neuronas
a convertirse en carne de cañón hiriente
al corazón de hielo que sigue derritiéndome.

II

No sé por qué
por qué lo hago
lo hago porque me gusta
me gusta ser insistente
sutil
insistente pero precabido
precabido pero insistente
no sé
(batalla mental)
no sé
me quiebro en chispas
eléctrico
sin conducir energía
muero en un vacío
que intenté prevenir,
y no sé por qué.

III

Respirar y Escalofríos
son mis amigos,
Respírar es profundo,
y el otro me estremece.
Ambos fabrican 
agua en mis ojos,
entre los tres creamos
hermosos lagos.

Con Desazón y Desamor
hacemos del cielo
un ritual de oscuridad,
Desazón está inquieto
porque no le gustó,
y Desamor le dejó
de hablar al otro
porque sí.

En fin,
todos jugamos
reímos
y somos felices
encerrados
ésta burbuja
llamada
decepción.

lunes, 9 de enero de 2017

2017: diez objetivos

Más allá de:

1) Terminar el CBC
2) Mantener el trabajo
3) Mejorar en fotografía

(en ese orden).

El año pasado fue muy positivo en lo personal (haber terminado el secundario roba mucho, sino hubiera sido un año regular/no bueno), me arrepiento de muchas cosas que hice. Ya es tarde, quizás tenga chances de remendar algunas de ellas, pero mis expectativas siempre son muy altas ya sean buenas o malas. Y esa es una mala mía. Por lo tanto, en éste nuevo año espero:

4,5,6,7,8,9 y 10) pensar y actuar (siempre con respeto, modestia y empatía). NO 'actuar y pensar', para después sentirme un fracasado (en el amor principalmente; en éste año, una piba del año pasado quizás se me aparezca periódicamente y voy a insistir en recuperar una chance perdida, por más equivocado que yo haya estado y por lo mal que me trató) al crear y destruir expectativas fugazmente.

Lo empecé de 100/100 y espero mantener la puntuación al 31/12/2017.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Resumen

Mientras caigo de sueño, me dirijo hacia ese vacío colmado de pesadillas que pronto me esperan en mi cama, que cada noche recibe mi mórbido cuerpo, Hablando de pesadillas, hoy tuve una horrible, prefiero no contarla y aprovecho que mi memoria no está a punto como para memorizarla. Así que prefiero continuar por el camino que había marcado desde el principio.
 Sí, finalmente terminé el secundario. Necesitaba cerrar una etapa que se duplicó en tiempo. Es como ver un partido de tenis de 10 horas, con dos jugadores medio pelo, cansados y lesionados desde el primer saque. Un embole bárbaro. Mucha gente que estuvo a mi lado, y algunos que seguramente aplicaron el mal de ojo, nadie se salva de eso. Lo que sí, me salvé de un sufrimiento terrible. Nadie nunca va a entender lo que pasé en éstos últimos seis (casi siete) años. Me lo guardo.
 Instantáneamente me anoté en el CBC de Biología que, increíblemente, cada vez que lo digo me sorprendo y estoy orgulloso por eso. Así que, como ahora, aprovecho a exprimir las últimas gotas de ocio y sedentarismo que me quedan desde el 2010. Así como me fui perfeccionando tanto en tan poco tiempo con la fotografía, espero hacerlo en la vida universitaria que me espera y voy a ir corriendo a abrazarla el día que pueda. Solía dejar las cosas por la mitad, haber culminado con esa etapa me liberó de miedos, prejuicios y karmas.
 Me estoy reconstruyendo, aunque también están demoliéndose otras paredes que tuve descuidadas o me tiraron abajo de momento. Hace poco conocí a una pibita en Tinder que me re gustaba, la cagué con mi entusiasmo (como siempre), hago muchas expectativas y soy muy ansioso. Al menos disfruté pasar pocos minutos con esa persona. Aunque ella era muy cabrona y tenía actitudes muy extrañas. Esa aplicación es para gente rara (por eso la descargué), para adolescentes recalientes y para viejxs recalientes. Yo ya estaría entrando en la última categoría, ya tengo 25 años y mi panza crece proporcionalmente a mi edad.
En fin. Viene una semana corta y me voy a mi segunda ciudad con los pibes, no quiero leerme más quejándome efímera y superficialmente.

Resumen: adelante. Nadie te puede tirar abajo (excepto el desamor, que me tiene de hijo).

sábado, 22 de octubre de 2016

Los últimos siete días después del apocalipsis

Si de apocalipsis hay que hablar, entonces espero no asustarlos porque no va a pasar nada. De hecho, hubiéramos sobrevivido porque es una etapa posterior a tal evento. En fin, ahora respirando profundo, sabiendo que están fuera de peligro, tengo el agrado (y la sorpresa) de decir que estoy por culminar la etapa más pesada en mi vida. La que me formó y marcó como adulto joven. La que me enseñó a sufrir, a pensar, a expandirme para llegar a ser quién soy; la etapa que me regaló miedos: de los que me hice amigo, me ayudaron más que mi esencia. Simbiosis.
 Desde el año 2009 en adelante sigo sufriendo por una gran deuda que estoy a punto de saldar. Alienado casi siete años, bloqueado desde lo más profundo de mi alma hasta la superficie menos detallada de mi cuerpo, el miedo invadió por completo mi ser. Hoy, sin embargo sin poder evitar secuelas de los acontecimientos personales (A.K.A. guerras mentales existencialistas/fundamentalistas) me erijo ante el gran demonio final, sin miedos, con fortaleza y confianza en mí mismo. Las temidas armas de las que éste ente hijo de puta no puede salvarse. Todo Va a terminar en lágrimas de victoria, estoy seguro. Voy a volver a respirar.
Extraño el aire fresco.

jueves, 20 de octubre de 2016

Un mes

Cuando estamos parados en un lugar, teniendo muchos destinos a donde encontrar nuevas aventuras, refugios y apuestas a nuestro alrededor, nos damos cuenta que el tiempo nos está apuntando el hombro con el dedo índice, apresurándonos a tomar la iniciativa de movernos de ese punto mediocre que nos magnetiza hacia el epicentro de nuestro ser mórbido.
 A veces en un día creo que no puedo hacer nada (sí, muy confortable) de todo lo que quiero hacer. Eso se llama ser ambiguo, porque las escaleras no tienen aceite, no me voy a resbalar, nadie me boicotea, y lo que está en los pisos de abajo ya lo viví completamente. La única manera es trepar a través de los treinta días, que son setecientas treinta horas, que a su vez son cuarenta y tres mil ochocientos minutos, que se ramifican en segundos y segundos que nunca van a ser primeros.
 Primero, antes que nada, concentrarme en mis metas: éste lapso entre fines de octubre y principios/mediados de noviembre es un punto de inflexión en mi vida muy importante. No necesito que mi estado anímico descienda hacia el núcleo terrestre y se queme por completo. Lo tengo que mantener en la corteza, con vida, aire y agua. Es la planta que dejé crecer por mucho tiempo, mientras la rociaron con nafta para que no crezca. La Madre Tierra sobrevive (más allá de los intereses corporativos, banqueros, financieros y políticos; autodestructivos). Yo formo parte de ella y sobrevivo, vos también sobrevivís. Sobrevivimos. En fin, siempre me encuentro desvirtuando los análisis hacia mi pasión por la naturaleza.
 Volviendo a lo anterior: tengo una semana y un día para encontrarme con la batalla final. La tan ansiada invasión hacia el castillo del rey para declarar mi independencia de un reino oscuro y vasto que yo mismo creé. Dejé que invadan mis tierras para después seguir quejándome de los colonos que fueron construyendo sus fuertes y yo, sin actuar, me dí por vencido. En un momento inoportuno de la vida, el niño feliz, el pùber curioso, y el adolescente rebelde, unieron sus fuerzas para darle a mi adulto jóven y melancólico sabiduría y valor para afrontar el máximo flagelo de mi vida: terminar el secundario (ya escribiré al respecto, en su momento indicado). Luego, mis recientes retos siguen al pasar los días, y antiguos gustos van a volver a inundarlos.
Noviembre. Mi mes favorito. Cumplo años, cumplen años los mejores, y no lo digo por mí: Neil Young y Jeff Buckley. Me debo olvidar de alguno (León Gieco cumple el mismo día que yo), ja. Un cuarto de siglo se va. Seguramente sea la mejor etapa de mi vida, a partir de ahora no quiero dejar de ser optimista, pero definitivamente desde mi nacimiento hasta hoy, aprendí las cosas básicas que voy a llevar hacia el mar, donde quiero expandirme como cenizas, ó que planten un árbol sobre mi tumba, para inundar con los valores de un viejo sabio ó purificar el aire de las nuevas generaciones.
Mientras tanto, sobrevivo.

[(https://www.youtube.com/watch?v=SYUgGs9IStY) Neil Young // Old Man]

martes, 18 de octubre de 2016

Necesidad

Tengo la necesidad de expresarme en mi antigua cueva, al menos por un ratito, y por siempre. Porque cada entrada que dejé en éste sitio aún resuenan y perduran sin importar los bytes, píxeles y demás cosas tecnológicas. A menos que un meteorito nos caiga encima y se destruya todo, físicamente esto ya no va a existir. Fiel a mi estilo incluso no cambié mi manera de empezar un texto. Con sarcasmo barato, nostalgia y un poco de honestidad.
 Hoy tengo ganas de hablar del amor... otra vez. Sí. Ese que tantos problemas me trajo y aún no logro entender y o concretar, al menos de a dos. Si de a uno sigo sin interpretarme, de a dos debería ser un caos. Un caos en el que convergen la pasión y el fuego de una obsesión quizás, un capricho, una calentura ó simplemente salir de la soledad. No sé, no lo entiendo y se dieron cuenta. A veces siento que estoy destinado a morir solo sentimentalmente. Me hago valer, la gente me valora, de hecho cada día le doy más vida a mis valores, los valores que poca gente todavía guarda, como su humildad y modestia. A veces desde afuera se malinterpreta y creen que soy un mal tipo, o un creído, o simplemente un falso. Duele. Los que me conocen saben quién soy y eso me basta: soy una persona poco orgullosa, aunque superficialmente soy muy orgulloso y eso confunde. Orgulloso de haber pasado por miles de batallas mentales. Habiendo perdido más que ganado, todavía sigo de pie marchando hacia lugares más hostiles sin miedo y con más ánimo a medida que supero mis obstáculos. Creo que todos tenemos eso en común, ¿qué sentido tendría no auto superarse y seguir viviendo? ¿Acaso la mediocridad nos juega en algo a favor? Entonces, por supervivencia, por instinto animal, duermo en la jungla sin alimentos ni almohada hasta despertar con mi cuello roto e iniciar la cacería a toda costa.
 Pero el amor... ay, el amor... no es una caza. Es sumergirse en un océano, y que cada persona tiene un océano diferente. Tanto como para apreciar, como para explorar; para temer y necesitar bucear en él. Ésta palabrita de cuatro letras es, si 'ganás', convertir a Mercurio, Venus y Marte en planetas habitables en un abrir y cerrar de ojos: todos agradecidos, sonrientes, llenos de vitalidad y armonía en abundancia. No necesariamente debe estar en una etiqueta de novios, amantes, o chongos. El amor intenso se disfruta en su debido momento: una mirada, un abrazo, un beso, una sonrisa, un suspiro, y demás hermosas expresiones corporales que el ser humano es capaz y agradecidos somos de experimentar el placer y el sentirse completo al realizar eso. El problema es cuando la confusión de determinadas acciones asustan o marean a la otra persona. Si se pierde en el amor, en el mismo momento en que rompen tu corazón se escuchan motosierras que destruyen las venas de la corteza carnal. Esos árboles que inhalaron y exhalaron odio y amor respectivamente, dejan de vivir para matarte a lentamente, asfixiándote de tristeza y amargura, desazón y angustia, depresión y desilusión. Decepción. Decepción de uno mismo, pensando de más y creyendo que uno actuó mal en un determinado momento. Momento... ¿qué estuve perdiendo en todo éste tiempo? Creo que nada. Sólo gané malas experiencias, no perdí absolutamente nada. Sólo quisiera entenderme un poco más, saber qué hago mal, quisiera que la gente hable más a la cara y menos a las espaldas. Que se eliminen los miedos. Los prejuicios son los reyes en ésta selva de redes sociales. El orgullo de un like y de 'clavar un visto' es similar a un Nobel en principios del siglo pasado, parece. No conoceré el amor de a dos, pero sí sé cómo abolir ciertos nexos para que el amor colectivo funcione y pueda triunfar universalmente... teóricamente.
 No es un caso particular. Simplemente tenía ganas de descargarme. Gracias por leer.

[https://www.youtube.com/watch?v=CSCsvaEKhMg (Jeff Buckley // "So Real")]